
Como es habitual en ella. Ahora salen con que las mujeres que han abortado deben ir enseguida a confesarse, pues se han convertido en "pecadoras públicas", así como los que las respalden.Y que queda excomulgado todo aquel o aquella que aborte o ayude a hacerlo. De llevar sambenitos por la calle aún no se han pronunciado.
Además dicen los tíos que: "quien mantenga que es legítimo quitar la vida a un ser humano incurre en herejía".
Pues qué bonito. ¿Cuando, pues, la Iglesia se ha manifestado contra la pena de muerte?. Nunca. Mejor dicho, a lo largo de su historia ella misma la ha practicado reiteradamente y con una espectacularidad nunca vista. Aquellas cremaciones de brujas y herejes, convertidas en diversión para la plebe entusiasmada, aquellas confesiones falsas obtenidas bajo torturas medievales, eso debe ser pecado de pacotilla para ellos, los representantes de Dios en el mundo. ¡Madre del Amor Hermoso, socorrooooo...!!!
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