pieles no

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Pieles NO

martes, 29 de septiembre de 2009

"Echar un polvo" y "ser de mala leche"



Hay palabras que antes fueron normales y correctas y que con el tiempo han pasado a ser consideradas groseras. Como las que encabezan este escrito. Si en el siglo XVIII un amigo le hubiera dicho a otro en públco:"Vamos a echar un polvo", nadie se hubiera reído ni escandalizado. Todo el mundo hubiera entendido que se trataba de una invitación a esnifar rapé.Que estaba muy bien visto. La acepción malsonante se debe a la Biblia, que en el Génesis dice: "Polvo eres y al polvo volverás". Y también dice el Génesis que Dios hizo al hombre de polvo que recogió del suelo. Teniendo en cuenta que el origen del hombre se encuentra en el coito, se identificó éste como el polvo bíblico , con lo que la palabra polvo se identificó con un término de sentido sexual que en principio no tenía.
En cuanto a lo de la leche, hay que recordar que una creencia muy antigua atribuía una gran importancia a la primera leche que se mamaba en la niñez. Se recomendaba, como ahora, la lactancia materna, pero si esto no era posible se creía que la leche mamada de una nodriza influía en el carácter del niño. Así, por ejemplo, si la nodriza era de mal genio, lo sería también el lactante, si era avara, el niño también lo sería, etc. A este respecto, hago un inciso que me parece curioso. Entre los musulmanes está terminantemente prohibido casarse con un herman@ de leche. Se considera incesto, como el casarse con un herman@ de sangre.
Volviendo a lo del carácter heredado, San Agustín, que creía en ello, recomendaba no usar amas de cría no cristianas, y en la España medieval se desconfiaba de las que eran musulmanas o judías, creyendo que el niño les saldría poco menos que hereje.A estas nodrizas se decía de ellas que eran "de mala leche". Ser de mala leche significaba, nada más y nada menos, no haber sido alimentado por nodriza cristiana.
La interpretación soez es muy posterior. Ha evolucionado con el tiempo.

El camarero (chiste)



EL CAMARERO

Entra un señor en un bar. El camarero educadamente le pregunta:
- ¿Qué desea?
A lo que el señor le contesta:
- Quiero... tres cafés.
- ¿tres cafés? - Le pregunta el camarero, sorprendido.
- Si, uno para mí, otro para ti, y otro para tu puta madre, - le contesta el señor.

El camarero, jodido y mosqueado, se aguanta las ganas de darle un puñetazo con temor a que le despidan y, total, piensa: "quizás sea la última vez que venga por aquí, y no merece la pena".

Al día siguiente el camarero acaba de abrir el bar, cuando de nuevo, atónito, ve como el mismo señor del día anterior entra en el bar. El señor se acerca hasta él y le dice:
- Quiero que me ponga tres cafés.

El camarero, ya mosqueado por el día anterior, le vuelve a preguntar:
- ¿tres cafés? a ver, ¿para quién?

El señor le contesta:
- Uno para mí, otro para ti, y otro para tu puta madre.

El camarero ya no se aguanta las ganas, sale de la barra y le da una paliza enorme. Al final el señor se va casi sin poder caminar, y el dueño del bar no despide al camarero puesto que ve que su comportamiento ha sido justificable.

Al día siguiente el camero colocaba las tazas de café cuando, todo incrédulo, ve aparecer al señor por la puerta con un ojo morado, la pierna vendada, el brazo en cabestrillo. El señor se acerca a él y le dice:
- Quiero dos cafés.

El camarero, mosqueado, le pregunta:
- Dos cafés, ¿para quién?

- Uno para mí y otro para tu puta madre. Para ti no, que te pones muy nervioso...

Como en un sueño


Tagliatelle riquísimos


Es una receta superfácil. Se cuecen los tsgliatelle al dente, y luego se pasan por la sartén con un poquitín de aceite caliente. Luego se les añade pimienta y gengibre al gusto.

Otras obras maestras de Tàpies



¡Y pensar que estos mamarrachos valen millones!!.Es como el cuento del rey desnudo.