pieles no

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Pieles NO

domingo, 1 de marzo de 2015

Los buenos musulmanes

Están horrorizados con las barbaridades que hacen los yijadistas -que llevan muy mal su nombre- hacen en nombre de Dios.
¡Por favor!. Estas cosas de quemar vivos en una jaula a la gente, un buen musulmán nunca lo haría, pero estos fanáticos, si conocen el Corán lo han olvidado.
El Profeta Mohammed estaría horrorizado al ver la deriva de estos chiflados, que encima se consideran santos.  Como en la España post-musulmana, cuando los cristianos quemaban herejes en las hogueras, judíos,árabes...y en toda Europa se quemaron miles de brujas porque eran mujeres viejas que vivían solas, en la pobreza y tenían un gato. Eliminaron a los gatos y las ratas se multiplicaron, trayendo la peste negra, que terminó con más de la mitad de los habitantes de Europa.
Burradas se han hecho siempre (con perdón para los burros, que no las hacen), pero la propaganda USA está contentísima y recalca cosas como lo del militar  jordano quemado vivo en una jaula, para que todo el mundo odie a los musulmanes. La gente no conoce al verdadero Islam y los USA y la CIA hacen todo lo posible para atizar el odio contra todo lo árabe, para que la gente se encrespe y a su vez se ponga a hacer barbaridades, en una espiral de violencia que no se sabe cómo acabará.
La madre del militar quemado vivo murió a los dos días, con todos los órganos de su cuerpo colapsados por el dolor, y encima vió el vídeo de la ejecución de su hijo.
Por favor, no hay que creerse al pie de la letra lo que escriben los medios, que están influenciados por la CIA y el gran capital.

sábado, 28 de febrero de 2015

Los sepulcros blanqueados o Catecismo en el B.O.E.

El BOE de ayer, martes 24, incluye el currículo académico de la asignatura de religión, que incluye elementos polémicos como que los niños deben "reconocer la incapacidad de la persona para alcanzar por sí mismo la felicidad".

La Conferencia Episcopal Española ha diseñado un nuevo currículo de Religión Católica para enseñar "la realidad del cristianismo" sin "catequizar". El currículo,...
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Esto leían los españoles asombrados en el Boletín Oficial del Estado. Los peperos insisten en que todos nos salvemos del infierno siendo buenos católicos, cuando ellos, que tendrían que dar ejemplo de honradez y de tratar bien a su pueblo, son todos una panda de golfos, casi todos metidos en chanchullos y robos diversos de dinero del Estado. El mismo Matas, que fue Ministro y Presidente del Govern de les Illes Balears, una vez dijo, con toda la cara que "el dinero público no es de nadie". Que un señor de esta categoría diga esta barbaridad me escandaliza bastante, a mí que soy poco escandalizable. Pero por lo visto lo piensan todos los del PP, porque para lo que quieren entrar en política no es para servir a los ciudadanos, sino para robar para vivir toda su vida libre de preocupaciones. Y las listas de espera de la SS son tan largas, que frecuentemente se dan casos como el de una señora que murió hace unos meses. Hace más de un año le detectaron una displasia, que es una lesión precancerosa. Tenían que haberla operado enseguida, pero no. La pusieron en lista de espera, pasó un año, la displasia se convirtió en cáncer y se murió esperando. La culpa, del Gobierno pepero, que no hace nada para acortar las listas de espera ni le importa. Y luego el día del Corpus hacen abrir el Ayuntamiento y se ponen el alcalde y todos los ediles en el balcón para ver pasar la hostia. Estos son los buenos católicos, por lo visto. Hay que guardar las apariencias...y poner cosas surrealistas en el BOE.
Un buen católico  igual que cualquier otro buen cristiano, o musulmán, o budista, no roba ni deja morir a la gente de esa manera despiadada.
Lo que son todos es unos sepulcros blanqueados, contra los cuales tronaba Jesús. Pero en el fondo no creen nada, solo en su cartera. Qué asco, estar gobernado por esta gentuza.
 
 
 


 
 
 
 

viernes, 27 de febrero de 2015

Más sobre el caso de Assunta Basterra



 
La  Voz de Galicia:


    Rosario  Porto: «Qué manos de pianista tiene mi niña»
Salen a la luz imágenes de vídeo y conversaciones de los padres de Asunta con la pequeña en la casa de Rosario Porto grabadas meses antes de su asesinato
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Las imágenes y vídeos recuperados de los ordenadores y teléfonos móviles de los padres de Asunta y de la propia niña aportaron información e imágenes que, por su interés, fueron incluidos al sumario. Es el caso de aquellas extrañas fotos en las que la pequeña aparecía vestida con un traje de cabaré adoptando poses obscenas y con una mirada que hizo sospechar a la Guardia Civil de que pudiera estar drogada en ese momento. O de aquellas en las que aparece tumbada en el suelo y en la cama y como embutida en un saco de dormir. También es el caso de la gran cantidad de pornografía de mujeres asiáticas que guardaba Alfonso Basterra en su portátil.
Lo que no forma parte de la causa y, por tanto, no se verá en el juicio son las últimas imágenes emitidas en distintos programas de televisión. Por ejemplo, las fotos que Basterra hizo en el tanatorio del féretro de su hija. Y también unos vídeos domésticos que ayer emitió el programa Espejo Público, de Antena 3, en los que aparecen Asunta y sus padres en escenas cotidianas en la casa de Rosario Porto.
En esos vídeos se ve a Asunta tocando el piano y otros instrumentos musicales, como el violín y la flauta, o leyendo en voz alta una noticia del periódico como simulando ser una oradora ante un público imaginario.
Son escenas de una normalidad absoluta, propias de cualquier familia. Asunta ríe, come en la cocina o juega a las palmas con su padre, Alfonso Basterra. Uno de ellos fue grabado por la propia niña y está dirigido a una compañera de clase a la que le pide el teléfono y le propone ser amigas.
Aunque Espejo Público no detalló la fecha exacta de la grabación de esos vídeos, sí aseguró que se trata de escenas que se recogieron no muchos meses antes de que Asunta fuese asesinada. En ellas se ve a la niña feliz, charlando normalmente con sus padres, que se dirigen a ella con el cariño que es de esperar en unos progenitores. Rosario Porto le dedica frases amables como «mira qué manos de pianista tiene mi niña» y también la corrige pidiéndole que se coloque el pelo correctamente detrás de la oreja porque «estás horrorosa», le dice.
La aparición de los vídeos ha generado un profundo malestar en medios judiciales y en la propia Guardia Civil, ya que es difícil de explicar que unos documentos que no están incluidos en el sumario de la causa hayan acabado en los programas de televisión. La acusación popular, que ejerce la asociación de defensa de la mujer y de la infancia Clara Campoamor, quiso ayer dejar muy claro que ellos no tienen ni conocen ni las imágenes de Alfonso Basterra con el féretro de su hija ni los vídeos domésticos difundidos ayer. Es más, a la entidad le parece «indigna» su difusión porque en su opinión atentan contra la memoria de la pequeña asesinada. Las defensas de los padres de Asunta tampoco tienen ese material, ya que no forma parte del sumario del caso, como ayer confirmó el abogado de Rosario Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren.


Vista de nulidades

Toda esta controversia se produce solo dos días antes de que se celebre en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) la vista de apelación para tratar sobre las numerosas nulidades que han solicitado las defensas de Rosario Porto y Alfonso Basterra, que afectan a la totalidad de la instrucción judicial.
Rosario Porto y Alfonso Basterra llevan casi un año en prisión preventiva acusados del asesinato de su hija, que según el fiscal planearon y ejecutaron conjuntamente el 21 de septiembre del 2013. Asunta fue drogada con un somnífero -Orfidal- y después atada de pies y manos y asfixiada con un objeto blando en la casa que la madre posee en Teo. No lejos de allí apareció el cuerpo en una pista forestal.

 


La madre adoptiva, Rosario Porto

Este señor, respetadísimo de Santiago de Compostela, es el padre adoptivo de la niña Assunta Basterra. Este "caballero" tenía por hobby coleccionar imágenes porno de niñas asiáticas...


lunes, 23 de febrero de 2015

Miguel Hernández

El 30 de octubre de 1910 nació en Orihuela (Alicante) Miguel Hernández Gilabert. Era de familia campesina, y se crió analfabeto. Después aprendió a leer y escribir y se convirtió, junto con Federico García Lorca, en uno de los mejores poetas que ha tenido  España. La guerra civil la hizo de miliciano, y mientras, componía unos versos estupendos.
Franco, para no hacer otro mártir como Federico, lo dejó pudrirse en la cárcel de Orihuela, donde murió de tuberculosis, sin recibir ningún cuidado.
Aquí hay algunos de sus versos:

Temprano levantó la muerte el vuelo
Temprano madrugó la madrugada
Temprano estás rodando por el suelo,
compañero del alma, compañero...

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Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y enmedio de las batallas.

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NANAS DE LA CEBOLLA
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre. 
 
****************

up.gif (987 bytes)
CANCIÓN DEL ESPOSO SOLDADO
He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano,
y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos. 



 

sábado, 21 de febrero de 2015

El bullying o acoso escolar.



Yo tuve que sufrirlo, de los cinco a los quince años, en el colegio de Las Teresianas que ahora se llama Pedro Poveda en honor a su santo fundador. Ya podría habérsele ocurrido otra cosa al hombre,
y aunque supongo que las teresianas de ahora son un poco más abiertas, recuerdo los 10 años que pasé en esta maldita Institución Teresiana como una condena. Era mi Auswichtz particular. Y que perdonen los que han estado en campos de exterminio, pero estropear la infancia de una niña y que lo recuerde con espanto, tampoco es moco de pavo. Podría escribir una novela con las cosas que pasaban allí, en plena era franquista. Tengo amigas sumisas que recuerdan aquel antro con cariño, y que cuando les hablo mal no lo entienden, pero la sumisión nunca ha sido mi fuerte. Allí comprendí y reinventé la resistencia pasiva, pues si alguna vez me rebelaba, llamaban a mi madre y me ponían tibia. Luego mi madre decía que era una cobarde, y que nunca sería como ella, y esto me dolía muchísimo. Pero nadie hizo nada por sacarme de Singsing. Sólo mi padre, que me decía que cuando me insultasen, les diese patadas en las espinillas, "que ahí duele mucho". Yo lo hacía, y pasaba los recreos patada va, patada viene. Entonces llamaban a mi madre, quien me reñía por bruta.
El colegio antiguo (ahora tienen uno superestupendo en las afueras de Palma) era un amasijo de casas y corrales que ocupaban toda una manzana, y que yo podía ver desde la ventana, pues estaba justo delante de donde yo vivía. Por eso me mandaron ahí. Hasta que ya fui algo mayorcita mi madre me acompañaba y me iba a buscar, y las niñas se reían de mí, hasta que le dije que podía ir perfectamente sola.
Las niñas (todas no, tenía dos o tres amigas, o al menos que no se metían conmigo) estaban siempre burlándose de mi vocabulario, pues yo, que hasta los tres años viví donde nací, en Zaragoza, allí sí que fui feliz, y jugaba con la hija de la portera. Pero cuando a mi padre le destinaron a esta isla del diablo, Mallorca, todo cambió. Yo hablaba muy bien el español, porque en Aragón tienen un castellano muy rico, y  empleaba palabras que ellas no habían oído nunca antes y por eso me llamaban cursi y repipi. Cuando se es pequeña esto duele mucho, y lo notaban. Entoces se ensañaban más.
Empecé en el colegio a los cinco años, pues desde que nos mudamos a Mallorca, con un clima tan diferente del de Zaragoza, me sentó fatal, y yo que allí era una niña sanísima en Palma no paraba de coger enfermedades. No había vacunas y lo pillaba todo: Varicela, escarlatina, sarampión...etc.etc.
Por eso hasta los cinco años tenía una profesora particular, que se llamaba Caridad Segura, y me enseño a leer y escribir, y aunque tenía un físico que recordaba al ama de llaves de Rebeca, la verdad es que siempre me trató bien y con cierto cariño.
Luego, me metieron en Singsing.
Yo había conservado algunos tics porque había tenido eso que antes se llamaba baile de San Vito, y los médicos de entonces no entendían nada. Pues las niñas se reían de mis movimientos convulsivos, y las teresianas, que lo oían y veían, se reían también con las otras alumnas de mí, y jamás me ayudaron, al contrario. Hacían chistes sobre mí, y no les afeaban su conducta las nefastas monjas de paisano, aquellas que debían defenderme.
Supongo que las teresianas del Pedro Poveda ya no hacen estas cosas, pero a mí me enseñaron a odiar. ¡Dios, y cómo las odiaba! Me ahogaba de la rabia contenida.
Porque aquellas mujeres con el coño lleno de telarañas eran todas unas solteronas amargadas y todas también unas obsesas sexuales. Este era el  EL PECADO, el sexo. Nunca nos hablaban de caridad y amor al prójimo. Había que ser, y mantenerse casta, como decía mi madre, que "tu cuerpo es la urna del Espíritu Santo" y no dabía mancillarlo. Pero algo sí lo mancillaba porque me dedicaba a prácticas exploratorias en mi propio cuerpo y sabía que aquello que me decían era mentira. Que si un dia me casaba- decíame mi madre- tendrás que hacer cosas que tal vez te repugnen, pero te tocará fingir. En esto se equivocó de medio a medio, y además yo sabía que era mentira.
Y las teresianas igual. Recuerdo, y esto lo notábamos todas, que cuando venía al colegio algún elemento masculino, por ejemplo, un electricista o fontanero para arreglar algo, había una en especial, la Señorita Sánchez, que corría a recibirlo y mientras hablaban de grifos y cosas así la mujer se ponía tan colorada como si estuviera desnuda, y sus ojillos miopes detrás de una gafas de culo de vaso, brillaban encendidos. Solo le hubiera faltado desmayarse. Y nosotras lo sabíamos , y nos dábamos cuenta, excepto algún alma cándida.
Cuando las internas tenían que bañarse, no les dejaban correr el pestillo, y fuera había una teresiana escuchando que el agua corriese y que no se metieran mano. Si no se oía ruido de fregoteo con la esponja, bronca segura.
La Srta. Sánchez era, además de obsexa, como todas las otras, una sádica. Menos mal que conmigo no se metía mucho, pero una amiga (todas las que no se reían de mí las consideraba amigas)enfermó de los nervios tan gravemente que por perscripción médica solo iba a  colegio por las mañanas, y las tardes descansaba en su casa. Curiosamente esta chica también tenía un pequeño tic, pero es que los míos eran de más categoría y con ella no se metían las demás.
Porque los métodos pedagógicos de la Srta. Sánchez (que era lisa como una tabla, porque muchas se comprimían el pecho con fajas y bandas para no marcar nada) era dignos de Mengele.
Nos hacía poner a todas en círculo, la primera la más estudiosa, la estrella de la clase, que lo mismo sabía de matemáticas que de latín: qué prodigio, no se equivocaba nunca. Después venía la segunda de la clase, luego la tercera que solía ser yo, porque estudiaba mucho para no perder ni un curso porque la idea de permanecer un año más en aquel sitio me aterraba y sacaba muy buenas notas, menos en Matemáticas, que en los exámenes lo copiaba todo.
Entonces no se podía pasar, como ahora, al curso siguiente sin haber aprobado el anterior, cosa que me parece bien.
La pobre chica que enfermó por culpa de aquel monstruo también estaba, como yo, casi siempre en los primeros puestos, pero la fiera sedienta de nuestro sudor .se ensañaba con ella.
Cuando estábamos todas en círculo, hacía una pregunta a cualquiera , y, estuviese detrás o delante, si contestaba mal, se iba a la cola, algo así como en el juego de la oca.
Yo, la verdad, pasaba bastante porque solía saber las respuestas, pero mi amiga la que enfermó pasaba un verdadero calvario, pues la tipa, inmediatamente después de formular la pregunta,, con una regla que tenía, tamborileaba encima de la mesa unos segundos, y si no contestabas enseguida daba un golpe  fuerte lo que significaba ir al último puesto. Mi compañera, que estudiaba una barbaridad, más que yo, se ponía nerviosísima (y todas...) con aquel repiqueteo y no le salían las palabras, y el golpe fuerte era para ella como la caída de la guillotina. No me extraña que enfermase.
La sádica también, en un espacio de tiempo al final del día que llamaban buenas noches o buenas tardes, no lo recuerdo bien, nos leía (¡qué procacidad!) El Diario de Ana Frank. De vez en cuando se paraba, se ponía colorada como un tomate, se le perlaba la frente de sudor, y seguía leyendo, diciendo "esto no lo podéis leer vosotras". Yo he leído ese libro, y es completamente blanco, pero en su mente desviada encontraba -digo yo-  menciones sexuales, tal vez porque Ana Frank estaba enamorada del hijo de la otra familia que estaba escondida con la suya en el Ámsterdam ocupado por los nazis.
Una vez ocurrió una cosa que me dio mucha pena. La Sánchez, a una niña, que se llamaba Antonia Garau (me parece que la estoy viendo)por el terrible pecado de haber arrancado unas hojas de un cuaderno, le ató las manos con una cuerda y la tuvo toda la mañana encima de la tarima, cara a nosotras, y la pobre no paraba de llorar  de vergüenza. Fue una infamia.
Y este era mi cada día. Cuando teníamos ejercicios espirituales venía un cura que nos decía que iríamos todas al infierno, y una pobre chica que estaba muy débil se solía desmayar. Pero a mí también me metían escrúpulos y sufría mucho. Había cosas que no me atrevía a contarle al cura cuando me confesaba, y luego había que ir a comulgar, y yo pensando que estaba en pecado mortal y me iría seguro de cabeza al infierno. Tanto miedo pasaba, que a veces, en la fila del comulgatorio, me cagaba en las bragas.
Pienso que hacer esto a una niña es un crimen, porque tengo unos recuerdos muy tristes de mi infancia.Entre las enfermedades y las teresianas, éstas eran lo peor.
Fue unos de los días más felices de mi vida cuando por fin terminé y ya no tenía que volver nunca más.
Y todavía ahora, a estas alturas de mi vida, cuando recuerdo aquellos tiempos, me digo:"¡Qué felicidad, no tengo que ir al colegio nunca más".
 

jueves, 19 de febrero de 2015

Curiosidades sobre Luis XVI- El decreto del pañuelo y más cosas




De todos es sabido que aquellos que llegan a alcanzar altas cotas de poder suelen volverse caprichosos en sus deseos, pensando que el mundo ha de girar en torno a sus necesidades y/o arbitrarias manías.
Esta circunstancia se da ampliamente en entornos de la realeza. Tenemos un ejemplo en la anécdota protagonizada por Luís XVI, rey de Francia, y su esposa María Antonieta, quien era gran amante de la moda.
Ella se quejaba amargamente de que cada persona llevaba un pañuelo de bolsillo diferente, unos eran redondos, otros triangulares, algunos con formas de trapecio, diferentes formas geométricas… era demasiado caos para su refinado gusto estético y María Antonieta decidió que los pañuelos cuadrados eran los más convenientes y dinámicos.
Influenciado por su esposa el rey promulgó “el decreto del pañuelo”  el cual obligaba a todos los franceses a usar un pañuelo de idéntica forma y con la misma medida de ancho que de largo, es decir, debían ser cuadrados por decreto real.
¿Se debe quizá a excentricidades como ésta que fueron ambos a parar bajo la hoja de la guillotina?

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Luis XVI

Aquí es donde -decían los franceses- "acortaban" a los nobles" La cabeza caía en la cesta y el verdugo la mostraba al pueblo entre vítores. Había unas mujeres, que se guardaban un asiento delante del patíbulo Eran las famosas "tricoteuses"., que se pasaban el día haciendo punto de media  y viendo caer cabezas.Más entretenido que la tele.


Esto es lo que realmente "ponía" a Luis XVI, un rey fiel

Maria Antonieta fue una reina muy desgraciada, pero ella mismo labró sus desgracias. Era hija de la
emperatriz de Austria María Teresa, y se fue muy joven a la corte de Francia para casarse con el futuro Luis XVI, que era feo, gordo e impotente, Esta última tenía por causa que tenía fimosis, y como le daba mucho miedo no se quiso circuncidar. La pareja no podía tener hijos, y Maria Antonieta no podía ser más infeliz. Además, a Luis XVI solo le molaban las cerraduras; hubiera sido un estupendo cerrajero pero le tocó ser rey y lo hizo fatal. Y la reina gastaba una barbaridad en caprichos caros.
Por fin,después de varios años, se decidió a circuncidarse y pudieron tener hijos.
Este rey era de carácter abúlico y apático, y solo le interesaba la cerrajería. Maria Antonieta tomó un amante, Axel de Fersen, que la consolaba un poco.
Mientras vivió Maria Teresa, escribía a su hija cartas diciéndole que fuera más discreta, que no gastase tanto, que no insultara a la gente...pero fue siempre una niña mimada y caprichosa y desoyó lo sabios consejos de su madre.
Y así terminó, perdiendo la cabeza. La gente pasaba hambre y ella se compraba a escondidas collares fabulosos de diamantes. El pueblo la odiaba, pues jamás mostró ningún cariño ni preocupación por sus súbditos, que en invierno pasaban hambre y frío. La gente se manifestaba delante del palacio, y ella se quedaba asombrada por aquel comportamiento que ella encontraba raro y extravagante.
Desde luego, la Revolución Francesa era muy necesaria, pues los nobles seguían con su vida de saraos y fiestas, y al pueblo que le dieran.
Nadie sabía qué era la justicia social, ni siquiera los mismos que la padecían, pero rebelarse, vaya que se rebelaban. Y pasó lo que pasó. La pareja perdio la cabeza, pero se lo había ganado a pulso.
Todo el mundo decía que el rey había mostrado tanto valor en la carreta que lo llevaba al patíbulo, pero no era eso. Era su enorme abulia y pasividad que le hicieron conservar la calma.
No me dan ninguna pena. Francia estuvo regida por un rey idiota y una reina maleducada desde chica y se merecen lo que los pasó.
Hay muchas más anécdotas, intrigas y curiosidades en este reinado. Os recomiendo que leáis la biografía de la reina escrita por Stefan Zweig, para mí la mejor que se ha escrito, y disfrutaréis.
María Antonieta, siempre a la moda

Salón de los espejos, en Versalles


Jardines de Versalles
 

martes, 17 de febrero de 2015

Las plantas del Coliseo Romano

Las plantas del Coliseo romano
                                    
El Coliseo romano
(El Coliseo romano)
Estoy segura que, desde hace siglos, a muchos de los que han visitado Roma esta les ha marcado, le ha plantado una semilla durante la visita que les ha hecho cambiar. También muchos de esos visitantes, hace siglos, dejaron su semilla, literalmente, en Roma, y más concretamente en el Coliseo.

El anfiteatro más famoso del Imperio Romano fue construido en el siglo I y por él pasaron hombres de todo el imperio, y legiones de fieras fueron llevadas allí para servir de atracción. Unos siglos después de la caída de aquel imperio, un hombre llamado Domenico Panaroli llevó a cabo un estudio sobre las plantas que se podían encontrar en el Coliseo y sus alrededores y constató que aquel lugar había sido, casi, el centro del mundo.

Era el año 1643 y el estudio recibió el nombre de Plantarum Amphytheatralium Catalogus. En él se describían plantas que eran originarias de África y de los confines del antiguo imperio. Nadie las había llevado allí a propósito con el objeto de crear un jardín botánico o algo similar, sino que aquellas plantas provenían de semillas que habían llegado a Roma en el pelaje de animales que habían sido llevados al Coliseo o entre las ropas de los visitantes. Esto había ocurrido con miles de tipos diferentes de plantas.

Este estudio se repitió siglos más tarde y el resultado era similar, llegando a encontrar cientos de tipos de plantas distintos, algunos de ellos insólitos y originarios del otro lado del mar Mediterráneo y de sitios aún más lejanos. Como vemos, viajar a Roma, y a otros sitios, deja huella en el que viaja, pero también en el lugar que se visita.