
La ciudad de San Petersburgo, que tantos nombres ha tenido, fué fundada por Pedro I el Grande.La estatua de la foto fué erigida en memoria de su antecesor por la zarina Catalina II (la de las juergas infinitas, esta merece capítulo aparte...)Pedro I estaba empeñado en que Rusia saliera de la barbarie (que tan bien le sentaba, por otra parte), y se integrase al mundo civilizado del s. XVIII. Para empezar, como que Moscú, la capital, le parecía eso, una ciudad bárbara, con muchas casas de madera y mucho mujik barbudo, construyó la ciudad de Pietrograd, primer nombre de S.P. Eso quería decir "la ciudad de Pedro". Luego lo encontró como muy prusiano y lo cambió por "Pieterburg", que significa lo mismo. Esta construída junto al mar, cosa muy importante para los rusos desde siempre, el tener una salida al mar, (por el mar Negro y el Bósforo la tienen al Mediterráneo, si los turcos no se mosquean)y el Palacio del Hermitage está construído siguiendo el estilo de todos los palacios reales de la época, imitando a Versalles. Pero éste es particularmente bonito -por lo menos a mí me lo parece- porque no es de piedra monocolor, sino que es azul y blanco, y encuentro que queda muy bien al lado del río Neva, que desemboca en esta ciudad en varios enormes brazos.
Otro día contaré lo de la conjura de los boyardos, episodio tremendo en la vida de Pedro I,y que resultó de la manía de modernizar a la francesa a todo Dios. A los boyardos eso de llevar culottes les pareció una mariconada y se armó.
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