pieles no

pieles no
Pieles NO

domingo, 27 de septiembre de 2020

Chistes de catalanes

 Celebrábamos la despedida de soltera de una de mis amigas y nos fuimos a un club de strip-tease masculino.

Una de las chicas quiso impresionar a las demás, así que sacó un billete de 10 euros y cuando el 'stripper' vino hacia nosotras, mi amiga le pasó la lengua al billete y se lo pegó en un carrillo del culo.

Para no ser menos, otra amiga sacó un billete de 20 euros.

Llamó al macizo de nuevo, le pasó la lengua al billete y se lo pegó en el otro carrillo.

En otro intento por impresionarnos, una tercera sacó un billete de 50 euros, llamó al tío bueno, y le pasó la lengua al billete.

Yo me empecé a preocupar por cómo se estaban poniendo las cosas, pero por suerte ella sólo le pegó el billete, de nuevo, en una de las nalgas. ¡Mi alivio duró poco tiempo!

Viendo la forma en la que las cosas se estaban desarrollando, el bailarín se dirigió hacia mí.

Mientras todas mis amigas me miraban, el pibe me provocaba para que yo subiera la oferta. Mi cerebro estallaba mientras buscaba mi billetera. ¿Qué puedo hacer?

Entonces apareció la CATALANA que llevo dentro. ¡Saqué la tarjeta del cajero automático, se la pasé por la raja del
culo, cogí los 80 euros y me fui a casa!

x                        ************************                                           

Desnuda y con sed

En una cafetería de La Rambla de Barcelona entra una tía totalmente desnuda, se acerca a la barra y pide una caña. El camarero se queda perplejo mirándola.

La chica le dice: ¿Qué ocurre? ¿Por qué se queda parado? ¿Es que nunca ha visto a una mujer desnuda?
A lo que el camarero responde: “No es eso, desnudas he visto varias, lo que estoy pensando es con qué me va a pagar la caña”.

*************************



Dos por uno

Un señor catalán cuya mujer agoniza va a la funeraria a pedir que le pongan un aviso en el obituario
- Quiero poner un aviso en el periódico.
- ¿Y que quiere poner señor? ¿Algún mensaje para su señora fallecida?
- Sí, quiero poner “Montserrat murió”
- Señor, si es lo que quiere saber, las primeras 5 palabras son gratis…
El señor lo piensa un rato y dice:
- ¿Ah, sí? Pues ponga “Montserrat murió. Vendo Opel Corsa”.

************************



Dios y el dinero

Un cura catalán estaba explicando a sus feligreses la manera de repartir las limosnas que llegaban a su iglesia:
- “Nosotros tiramos las monedas al aire, ¡las que coge Dios son para él, y las otras para nuestra parroquia”.



*****************************

León mediático

Un circo visita Barcelona, cuando un león se escapa y aparece rugiendo en La Rambla. La gente escapa asustada a refugiarse, cuando de pronto un hombre aparece con cuchillo en mano y, tras una dura pelea, acaba con el animal.
Inmediatamente aparecen las cámaras de televisión y los periodistas a entrevistar al héroe:
-¿Es usted de Barcelona?
- Pues no…
- Pero, ¿vive usted en Cataluña, no…?
- Tampoco…
- ¿Está casado con una catalana…?
- No, no…
- Entonces, ¿de dónde es usted?
- Soy de Madrid.
Al día siguiente, los periódicos de Barcelona titulan: “SALVAJE MADRILEÑO MATA A LEÓN INDEFENSO EN LA RAMBLA”



*************************************

Estaba la familia de catalanes reunida ante el féretro del padre, recién fallecido. El hijo menor dice:

    - Ahora tendremos que hacer realidad la última voluntad de papá: ser enterrado con un millón de pesetas en el ataúd.
El hijo mediano añade:
    - Sí, bueno... pero en realidad sólo pondremos 750.000 pesetas, porque hay que descontar el 25% de IRPF.
El hijo mayor apostilla:
    - También tendremos que deducir el 16% de IVA...
La viuda tercia en la conversación de forma resolutiva.
    - ¡Basta ya! Vuestro padre no merece estos regateos. Se le enterrará con la tarjeta de crédito.... y que él gaste cuanto quiera.

************************



viernes, 25 de septiembre de 2020

Viaje al Nepal


Katmandú, la capital


El viaje al Nepal fué uno de los más maravillosos que he hecho. Como sucedía en la India, era como estar dentro de un cuento. El Nepal era un gran desconocido hasta muy avanzado el siglo XX. Porque era dificilísimo llegar a él, al estar rodeado de montañas, los Himalayas. O
mejor dicho, sus estribaciones que le separaban de la India..El Nepal no existía como país, sino que era una región de ciudades-estados independientes, regidas cada una de ellas por rajás. La palabra marajá viene del sánscrito maha-rasha, que quiere decir Gran Rey. Maha-rani Gran Reina. Nosotros estuvimos en bastantes de estas ciudades-estado. La principal es Pasupatinath, Esta ciudad es como salida del pasado. Solo por las bicicletas se nota que estamos en el siglo XX.Está toda llena de palacios, templos y stupas. También hay casas para la gente, encaladas, y e s importante esta ciudad porque por ella pasa un río sagrado, cuyo nombre no consigo recordar, y que es afluente del Ganges. Al serlo también es sagrado. En las orillas del río hay muchas piras donde queman los cadáveres. Luego las cenizas van al río. Uno no se puede convertir a la religión hindú. Es la única religión que yo sepa a la que no es posible convertirse, pues hay que haber nacido hindú para ser hinduísta, pues naces en una casta y de ella es imposible salir.o entrar. Casarse fuera de su casta está mal visto. Pero Indira Gandhi estaba casada con un intocable. Hay cuatro castas principales: Los brahmanes, la superior, que suelen ser sacerdotes y gente importante y tienen la piel casi tan blanca como los europeos. Los chatryias, o guerreros,,que suelen ejercer profesiones liberales, Los vaishas, que son los mercaderes y comerciantes y los sudras, que hacen los trabajos de limpieza y cosas así. Y luego están los parias, o intocables, que estos no tienen casta. Los descastados, vaya. Lo curioso de un funeral hindú es que la tea encendida con la que el hijo mayor o el pariente de más respeto del muerto enciende la pira la tiene que tomar de la mano de un intocable. El por qué no lo sé, pero así ha sido siempre. Los ricos queman sándalo, y entonces el olor a carne quemada se junta con la de la madera. Es fascinante. Pasupatinath es una ciudad preciosa. Tiene unos templos o stupas que tienen una forma redondeada con una cúpula de pan de oro. Alrededor se quema incienso, y está todo lleno de gurus y santones meditando.No te hacen ni caso y hay que saltar por encima de ellos para ir de un lado a otro. Allí no matan animales, pues creen que pueden ser la reencarnación de algún pariente, y está todo lleno de perros y monos., La gente les da las sobras de las comidas y están todos gordísimos. Gatos hay pocos. Les dan las sobras porque no se puede guardar restos de una comida para zampárselos después, como hacemos aquí, que los metemos en la nevera y nos lo comemos al día siguiente. Allí no se puede guardar nada. Es impuro. También hay tantos animales porque cuando los chinos invadieron el Tibet, se comieron a todos los perros y gatos, pues los chinos no tienen manías, y muchos animales se fueron a vivir al Nepal, donde están a cuerpo de rey. Yo recuerdo haber visto, y le hice una foto muy graciosa, a un viejo haciendo la siesta bajo el solecito con la cabeza apoyada en un perrazo dormido. Aquel perro no era suyo, los animales son de la sociedad.




Stupas

Una cosa curiosa que ahora me viene a la memoria y que no tiene que ver con esto pero sí, es que los musulmanes son muy amantes de los gatos, pues a Mahoma le gustaban mucho, pero a los perros los consideran impuros. Un musulmán puede tener gatos en su casa, porque son animales limpios y puros, pero si quiere tener perros tiene que tener jardín y que estén fuera.
Hecha esta salvedad, seguimos paseando por las calles de Pasupatinath. Estas ciudades estado son muy parecidas, y hablo de Pasupatinath porque es la más importante por el río, pero todas tienen el palacio del rajá, y el baño del rajá, que suele ser de mármol rosa o blanco y está fuera. Tienen estos baños unas escaleritas que bajan y abajo hay como una piscinita y allí se lavaban.
También hay, para los días calurosos del verano, y nosotros estuvimos allí en esa época, unas casas de reposo a las que se sube por unas escaleritas y que arriba hay como un mirador con bancos para tumbarse y tomar el fresco, pues el aire entra por todos lados. Están hechos estos lugares de pìedra y maderas labradas que son una preciosidad. Y la gente los conserva limpios y no son guarros como aquí que tiran las cosas por el suelo. Todo está muy limpio. Estuvimos un rato descansando allí y se estaba de maravilla.Corrría un airecillo estupendo. Encontramos a un chico de unos diez o doce años que hablaba perfectamente el español, y cuando le preguntamos dónde lo había aprendido, nos dijo que de los turistas españoles que iban allí. Yo me quedé estupefacta, pues lo hablaba de maravilla y sin ningún acento. Nos dijo que quería dedicarse a guía turístico. Ya lo era, y nos llevó por todos los rincones de la ciudad y luego le dimos una buena propina. Qué chico más cortés y espabilado. Y nunca había salido de aquel agujero.




En el Nepal hay una colonia muy graciosa, de tibetanos exiliados. Estuvimos con ellos y visitamos su templo. Nos trataron muy bien. En Oriente la gente es muy amable y nunca se impacientan ni se enfadan. No ves peleas ni se oyen gritos como en occidente.(esto cuando no hay guerra, claro).Pues estaban los tibetanos vestidos con su túnica color granate sentados en corro rezando y nos sonrieron al pasar nosotros. En el templo hay unos cilindros labrados de metal a los que se les da con la mano y giran, con un sonido melodioso, y esa es una manera de orar. También hay por todas partes unas banderitas de colores, las banderas de oraciones, de las que me traje una docena a casa. Lo pasamos estupendamente.

martes, 22 de septiembre de 2020

Cuando los barcos olían a brea



A mi padre le gustaba mucho el mar –casi tanto como volar- , pero a los mlitares de Aviación, llegados a una determinada edad, ya se les asignaban solo servicios en tierra. Pero para navegar no hay tiempo,y siempre salía en algún barquito. Tenía un Snipe, con el que hacía regatas, y un amigo, mucho mayor que él, que tenía un yate de 17 metros que se llamaba “Manette”. Este señor se llamaba Henri Kuylen, era belga y muy rico. Vivía en Orán (Argelia) y tenía otra casa en Argel. Vivía como un pachá, con sirvientes a montones. Pero cuando la revolución tuvo que huir “con lo puesto”, que era el barco y unos cuantos kilos de lingotes de oro. Se estableció en Mallorca y se metio en negocios, como una fábrica de cemento, que parece le iban muy bien. No tenía hijos, pero sí esposa, una francesa que odiaba el mar. Ella era delgadita y refinada, y él grueso, con un sombrero de paja calado hasta las cejas, un puro en la boca y apenas hablaba español. Había que entenderse con él en inglés, y encima estaba un poco sordo. Pero me caía bien. Y parece que nosotros también a él. Además, como mi familia y mis amigas compartíamos su entusiasmo marinero, supongo que el hombre lo agradecía.
Cuando salíamos a navegar, si hacía buen tiempo, -y los veranos en Mallorca soy muy largos-lo pasábamos pipa. Ibamos a unas islitas que hay en la costa,llamadas Las Malgrats, donde había un agua tan límpida que se veía el fondo. Como nadábamos muy bien nos tirábamos allí y era pura gloria. ¡Madre mía, y qué gozada!. Nadábamos como locas y cuanto nos cansábamos subíamos al barco. Recuerdo que entonces no úsábamos la escalerilla, subíamos a pulso…juventud, divino tesoro… Entonces Míster Kuylen sacaba las viandas que le habia preparado su mujer. Siempre pensé que siendo francesa podía haberse esmerado un poco más, pero igual estaba algo cabreada con tanta salida marinera, porque siempre no ponía lo mismo: Una especie de cake bastante regular y un horrible café como lo toman los anglosajones, tan diluído que parecía agua de cocer castañas. Pero nos lo comíamos todo, ya que estábamos hambrient@s. Mi padre solía traer una sandía, y nos lo comíamos todo, menos mi madre, que no comía nada. También venía en el barco un marinero ya algo viejo, al que Mr. Kuylen le pagaba para esto, y que era ibicenco y se llamaba Vicente, nombre corrientísimo en Ibiza y en todo el Levante español, pues este santo tan desagradable (es que no trago a San Vicente Ferrer)es el patrón por allí. Mi padre también se llama así a causa de una abuela valenciana. A veces venía además otro marinero, también ibicenco y que también se llamaba igual,con lo cual íbamos en un barco lleno de Vicentes.
Quien no ha navegado en un velero no sabe el placer que es: El viento dándote en la cara,las salpicaduras del mar y el vaivén de las olas. Orgásmico, vaya. Yo allí perdía la noción del tiempo y hasta la corporeidad. Es algo casi místico.
A veces con una de las amigas con las que íbamos nos instalábamos en la proa, donde más fuerte daba el viento, y no decíamos nada, o casi. Cuando el Manette arribaba al puerto recogíamos la vela mayor, la enrrollábamos y Vicente la guardaba en una bolsa. Entonces mi padre o el mister ponían el motor hasta el lugar del atraque.
A veces esta amiga y yo comentábamos que aquellas salidas habían sido lo mejor de nuestra vida. Eramos jóvenes y guapas, con toda la vida por delante, que decía tristemente mi madre.
Pero luego vinieron otras muchas cosas, unas muy malas y otras estupendas, y me olvidé un poco de esos años juveniles.
Pero una vez, ya casada, Paco y yo paseábamos por el Paseo Marítimo de Palma, mirando los barcos atracados. Siempre me han gustado los barcos, soy de esta clase de personas a quienes encantaría vivir en uno de ellos (pero que fuera bastante grande y cómodo, eso sí). Yo los miraba, atados en sus norays, movidos ligeramente por el viento del sudoeste, el xaloc, que hacía que el agua sonase en sus costados “cha-chap, cha-chap”. Los barcos ahora son todos de fibra de vidrio,y no huelen a nada. Pero el Manette era de madera. Y entonces pasamos delante de uno que estaba allí amarrado, también de madera. Y olía a brea. ¡Madre mía!. Me entró como un estremecimiento y de golpe todos los recuerdos de aquellos días, el sol, el sabor del mar, su olor, el de la brea, todo mezclado, hizo que me entrase un sentimiento de nostalgia tan fuerte como nunca había sentido. Aquella era nostalgia de la buena, la “saudade” de los gallegos.
Con lágrimas en los ojos nos marchamos de allí, y Paco que no entendía como me había puesto así por un olor. Y es que no hay nada más evocador que un olor. Mil veces más que una foto, un recuerdo o lo que sea.
Y esta mañana he salido a la terraza. Ya hace mucho calor en la isla. He mirado al cielo sin una nube, de un color azul pálido cegador.El mismo que cuando salíamos en el barco. Y entonces me han entrado unas ganas tremendas de ponerme a escribir esto.
Cuando Mr. Kuylen ya estaba muy viejo, vendió el barco a unos paisanos suyos jóvenes, que a las primeras de cambio lo estrellaron contra unos arrecifes. El Manette tuve una muerte digna. Mejor eso que el desguace…
Yo le pedí a mi padre un rollito de piola, que es un cabo embreado que en los barcos antiguos se empleaba para muchas cosas. Como un bramante de color granate, muy fuerte y que olía a brea. De vez en cuando, lo cogía y lo olía. Ahora, con tantos traslados, la piola ha desaparecido. Mejor así, no es cosa de ponerse a llorar sobre la felicidad y la juventud perdidas.
Ay Señor.

María Dolores de Burgos.

sábado, 19 de septiembre de 2020

La Bula de la Santa Cruzada


 Para los curiosos publico ésto, que los que tuvimos que sufrir los 40 años de beatería del General Franco y además pertenecíamos a una familia catolica conocemos muy bien. Este im-presionante papel era lo que mi abuela compraba para que solo tuvieramos que comer pescado los viernes de Cuaresma, y no todos los viernes del año, como mandaba la Santa Madre Iglesia.(Y que nadie hacía caso, me parece a mí...)

El Ramadán


 Es el mes del año más deseado por el buen musulmán-a. No es un mes de sufrimiento, sino de provisión espiritual, de la que se nutre para todo el año. 

Es Dios el que nos da la fe. En el cristianismo también se dice que "la fe es un don de Dios".

Es en este mes cuando el Corán descendió sobre el Profeta Mohamed. (No decir Mahoma, XD)

La Noche del Decreto está al final del mes,en los últimos 10 días. Y allí está la noche en la que el Profeta recibió el Corán. Es una noche que vale por 1000 meses, y una persona que haga los rezos entonces se le multiplican por mil. Y vale por toda la vida. Pero es muy fácil, ayunando siempre...

Comida de noche, cuando se puede, a lo grande 

El ayuno no es exclusivo de los musulmanes. pero entre los cristianos, y también los judíos, casi se ha perdido.

Los católicos, o no hacen nada, o solo "ayunan", por llamarle algo, dejando los viernes de la Cuaresma de comer carne, pero comen en su lugar pescados exquisitos, como el lenguado, las acedías, o también marisco. Mi abuela tenía una hermana monja que era Superiora de las Mercedarias, y cuando fué a Roma nos trajo una dispensa papal de solo abstenerse de comer carne  los viernes de Cuaresma, pero ya lo hacía todo el mundo, menos los descreídos, que ésos no hacían nada.

Supongo sin embargo que ahora habrá algunos buenos cristianos que durante su Cuaresma ayunen un poco más en serio... 


 Luego cada año mi madre y mi abuela compraban "La Bula de la Santa Cruzada", que servía para lo mismo  que la dispensa papal, y la vendían en las iglesias.

El ayuno musulmán consiste en que, durante el Ramadán,sólo se puede comer de noche, y está en el Corán estipulado que "sólo cuando en campo abierto no se pueda distinguir una hebra de hilo blanco de una de hilo negro". Entonces sí que cenan bien, pues es la única comida permitida, y tienen que coger fuerzas para después. Toman la jarera, una sopa muy rica, y otras muchas viandas buenas... Pero de día hay que ir con cuidado en no romper el ayuno, pues no se puede beber ni una gota de agua,ni de ningún liquido, por supuesto, y si al bostezar se te mete un mosquito, ya te ha fastidiado el ayuno. Hay musulmanes pillines que duermen de día y hacen la vida por la noche, pero eso es hacer trampas.


Ramadán piadoso


Pero vaya, la verdad es que el ayuno musulmán, que yo sepa, es el único que se hace en serio. Y los que están dispensados del ayuno -por ejemplo, los que deben tomar medicinas, o hacer viajes penosos o en los que sea imposible guardar las normas- también se benefician de los bienes del Ramadán, dando limosna , haciendo buenas obras, etc.

Cuando se ayuna hay que tener una actitud en la que se excluya la hipocresía. Hay que ayunar sin presumir, sin decir mentiras ni tacos, ni gritar. Y si se es provocado, contestar: "Estoy ayunando", y no hacer ni caso. 

Tengo una amiga que, cuando llega este mes de Ramadán se pone muy contenta porque para ella, que sí es una buena musulmana, no es un sacrificio. Lo aprovecha bien. Y sin trampas.

Espero que si algún musulmán lee esto, le parezca bien, y que si no, puede criticarme lo que quiera haciendo sus comentarios.

Y otra cosa, para terminar. Por favor, no confundir árabe con musulmán Ni todos los árabes son musulmanes (aunque sí casi todos), ni todos los musulmanes son árabes, pues los hay en toda Asia y fuera de ella. Por todas partes...

Salam aleikum (que la paz sea con vosotros)


viernes, 18 de septiembre de 2020

Crucero al Cabo Norte, fiordos noruegos e Islandia

Como últimamente se ha puesto de moda Islandia por el volcán ese que vomitaba cenizas sin para, a principios del verano, he recordado un viaje que hicimos hace  años a esos tan bonitos y diferentes parajes. Hicimos un crucero ,pues aunque antes esta forma de viajar era solo para millonarios, ahora se ha democratizado mucho. Yo lo recomiendo, es estupendo. Sobre todo a gente tranquila. Vas con el hotel a todas partes, los camarotes son estupendos, encima tienen balcón, y en el barco, que es enorme, hay tiendas de todo tipo, pelu, sauna, capilla, enfermería,gimnasio, salas de juegos, etc.etc. O sea, que el que se aburre es porque quiere. La verdad es que no da tiempo, pues cada día se toca en un puerto diferente y se puede visitar,solos o con excursión organizada, y el tiempo que se pasa en el mar es mínimo ,cosa que a mí no me gustaba, pues lo pasaba estupendamente en un día de solo navegación, leyendo un libro sentada en una butaca y viendo el mar, los barcos y hasta peces grandes y alguna 

ballena. 




Fotos del Cabo Norte


En las fotos no se distingue muy bien lo que es la costa noruega vikinga de los fiordos, de lo que es Islandia. Los fiordos es lo que es más montañoso, y son preciosos. Te imaginas a los vikingos entrando en ellos con sus drakkars y haciendo sonar el cuerno, como en la peli de Kirk Douglas. Desde que la ví que tenía ganas de ir, y es aún más bonito al natural, como casi todo.Allí compré, en las tiendecitas de los pueblos, algunos colgantes de plata que representaban a Odín y a su hijo, el Dios del Trueno Thor. La gente de estos pueblos es tranquila y no están en absoluto preparados para el turismo. Hay que ir a buscar las cosas. También me compré unos jerseys de lana de punto grueso, de esos de colorines, que me gustan mucho. Los hacen los hombres, los pescadores, cuando está oscuro y no pueden salir a pescar.En Islandia igual. Allí,en las cercanías del Cabo Norte, hay seis meses de luz y seis de oscuridad, porque está en el Círculo Polar Artico y es el sitio del sol de medianoche. Es increíble el despertarse en el camarote, al lado de la ventana, y ver que el sol te inunda la cama. Yo me creí que eran por lo menos las nueve de la mañana, pero miré el reloj, ¡y eran las 4 de la madrugada!. Es una sensación increíble y estupenda.La gente que vive allí se nota que son descendientes de los vikingos y que no se han mezclado mucho, pues son altos y rubios y un poco toscos, pero buena gente. Y parece que se les ha pasado la belicosidad...pero los paisajes son indescriptibles.
Islandia no es igual, aunque sea tembién un país lleno de hielo. Fuimos en Junio e íbamos mucho más abrigados que en Mallorca en pleno invierno. Como en Noruega, los jeeps iban por carreteras que estaban flanqueadas por murallas de tres o cuatro metros de hielo duro. 


Fiordo noruego


Islandia se caracteriza porque está encima de volcanes. Ese que se animó este verano ,entonces estaba tranquilito, pero allí es que das una patada en el suelo y ya te sale humo. Hay geisers por todo, como se puede ver en las fotos, que hacen glu glu y cada medio minuto sueltan un surtidor de agua caliente, luego quedan convertidos en un charco y vuelta a empezar, pompitas blub blub y el surtidor. Es muy entretenido verlo. En Islandia todo el mundo (que es poco) tiene calefacción gratis en sus casas, porque aprovechan el agua de los geiseres.
Son una gente muy particular. Supercivilizados, no ves ni un perro ni un gato errando por las carreteras como se ve en España, todos tienen su amo y su casa. Las casas parecen de cuento, cada una de ellas con su jardincito delante con sus flores muy bien cuidadas. Pero sin embargo,los islandeses creen en los elfos. Esas criaturas tan feas, algo más grandes que los enanos, peludos y con cara de malhumor. Hay estatuas de ellos delante de muchas tiendas, donde venden sobre todo jerseys, lo mismo que en Noruega.



Hay una carretera que va en línea recta durante muchos kilómetros, pues Islandia no es tan montañosa como Noruega, y esa carretera, cuando llega delante de una montañita ,no tiene túnel para seguir recto, sino que la bordea,y nos dijeron los islandeses que era porque esa montaña era sagrada, propiedad de los elfos, y no la podían agujerear, que se iban a enfadar muchísimo.¡Increíble pero cierto!
Desde luego, viajar es entretenido, no solo por lo que ves, sino por lo que se oye y de lo que se entera uno.
Otra cosa que es obligatoria para todos los habitantes de Islandia, es que cuando son jóvenes, deben, -a mí me recordó a hacer la mili, pero en divertido- salir de su isla y pasarse un año entero en el extranjero, en el país que elijan. A mí me parece esto una cosa muy sabia, pues sino corren el peligro de volverse unos catetos y además así la endogamia no se deja sentir tanto. Yo lo hubiera hecho con todos los mallorquines, pues cuando era joven, aún había gente vieja de los pueblos del interior, que están más o menos a 40 kmts. de la costa,que morían sin haber visto nunca el mar. Parece mentira, pero es cierto. Todavía debe quedar alguno.










Pues como se puede ver, en este viaje por mar nos lo pasamos de miedo, e hice un montón de fotos, que no las pongo todas porque aburriría hasta a las ovejas.Que por cierto allí hay muchas, y vacas, que se suben a los tejados de las casas, que están sembrados de hierba.Y me gustó mucho ver que la gente trata bien a los animales. Son gente civilizada, vaya. A pesar de los elfos...o tal vez por eso...






domingo, 13 de septiembre de 2020

La milicia y yo

 



LA MILICIA Y YO


Cuando a los dieciséis años terminé el Bachiller Superior, menda era un pimpollito. Mi padre tuvo la fenomenal idea de meterme en un Laboratorio de Explosivos que había en Son Bonet, porque era buena en química y el químico que había se había marchado. Mi labor consistía en hacer unas pruebas con pólvoras de diferentes cartucherías, y las aventuras que me pasaron con este trabajo ya las conté en otra ocasión. Yo en el laboratorio me divertía mucho, pues éste formaba parte del Servicio de Armamento, y allí había unas oficinas en las que yo redactaba los partes correspondientes a las diferentes pruebas químicas. El labo y la ofi de Armamento estaban en Son Bonet, que entonces era estrictamente milico, y estaban en unos barracones que habían sido un establo o algo así. Construcción antigua, de muros gruesos, gruesas vigas, y que calentábamos en invierno con una estufa de leña. Encima de la estufa asábamos chorizos, morcillas, sobrasada y cosas parecidas, luego nos hacíamos unos bocadillos memorables, que nos zampábamos entre trago y trago de tintorro. Aquello olía no como una Oficina militar, sino como una cantina o tasca o cosa parecida. Cuando venía el jefe a la firma, que venía en coche desde el cercano cuartel de Son Rullán, y que era mi padre, alguien daba la voz de alarma y todas aquellas viandas desaparecían, pero el tufo permanecía, y mi padre olía todo aquello y ponía cara de no enterarse de nada. Me acuerdo que allí estaba el Brigada Paco, murciano resalado que mandaba mucho, y otros brigadas y sargentos, como un sevillano moreno de verde luna alto y espigado, que tenía una pinta y un aire a lo Antoñito el Camborio que no se podía resistir, y que respondía al nombre de Manuel Martín Madroñero, alias El Engañalosetas, pues tenía una ligera cojera desde un accidente que tuvo al sacar a un piloto de su avión en llamas, y cuando andaba, parecía que iba a pisar una loseta y pisaba la de al lado.
Yo con toda esta trouppe me lo pasaba de miedo. Allí aprendí latín, griego y hasta arameo, sólo escuchando. Cuando lo que hablaban era demasiado fuerte, se encerraban todos en una de las habitaciones y a mí me dejaban fuera. Pero me decían: “-Cuando te cases, la teoría ya la vas a saber de sobra, jajajaaa…”.Y era verdad. Era aquella una buena escuela.
Por eso yo a los milicos no los puedo odiar demasiado, porque a mí me trataron de maravilla. Claro que era la hija del Jefe, pero no me hacían la pelota, y yo nunca conté nada a mi padre de ellos, y lo sabían y me estaban agradecidos. Cuando me tocó trabajar con civiles, en la Delegación Provincial de Información y Turismo, qué diferencia. Los milicos son muy brutos, pero son más sanos y mucho menos retorcidos que los civiles, no son quejicas y tampoco hay mujeres, bueno, había. Solo una señora llamada Esperanza Romero, ya talludita, que era muy amable conmigo y no se metía en nada, y con la cual quedé como una cochina, porque después de irme prometí irla a ver y todavía me debe de estar esperando, si es aún de este mundo.
Como todos los oficiales y suboficiales que había en Armamento eran armeros artificieros, a veces iba con ellos a la galería de tiro que había en Son Rullán, y allí disfrutaba pegando tiros, con pistola, metralleta (las anteriores a las Kalashnikov, muy parecidas) y fusil.
¡Aquello era vida!

¡Cuidad a los gatos negros!!



Este mes, y el siguiente, no déis gatos negros en adopción.
En Octubre y Noviembre las sectas satanistas buscan gatos negros para sacrificarlos en sus rituales.


 

domingo, 6 de septiembre de 2020

¿Y si Dios no fuese como nos lo imaginamos?


Yo soy muy lerda intentando explicar ciertas cosas, como éstas que pretendo escribir aquí. 
Einstein, que como todo el mundo sabe, no era tonto, decía que creía en el Dios de Spinoza. Me parece que muchos de los ateos que conozco -y son muchos, pasada por el Partido Comunista- no se han enterado de que creen en el mismo Dios.
Yo no sé si soy atea o no (ya me empiezo a liar) pero me parece que yo también creo en ese Dios en el que creen los panteístas, Spinoza y Einstein.  que es el Universo entero. Para los cristianos, "La Creación". 
Claro que es mucho más tranquilizador creer en el Dios en que creía Jesús de Nazaret, ese que "tiene contados todos los pelos de nuestra cabeza, y que si muere un gorrión, él se entera". Y que "alimenta a los pájaros del campo,que no tienen preocupaciones como los humanos, ni se apuran". Esto no me lo estoy inventando, está en el Evangelio, que es una preciosidad de libros.(4)
A mí me gustan los musulmanes, pues tienen la fe del carbonero.Casi todos. Hay gente que se cree que tienen un Dios aparte, como si eso fuera posible. Dios es Dios, se llame Allah o Dieu o Dèu o God o Gott...
No creo que sea nada difícil de entender.




Es estupendo tener un Dios personal, pero no es seguro de que sea así. 
Los que no creen en ello dicen que el Universo es Dios, y que se demuestra porque funciona como un reloj suizo. Los planetas no chocan, por ahora, las estrellas no se molestan las unas a las otras (bueno, no sé) y todo va guay del Paraguay. 
También dicen que Dios es bueno. Entonces, ¿por qué permite que en nuestro mundo pasen tales atrocidades?. Pues -versión oficial- porque nos ha dejado libres.
Me parece que es como si una madre deja libre a su retoño de tres años en medio del tráfico de una gran ciudad, a sabiendas de que va a ser atropellado. Pero Dios es Dios y hace lo que le viene en gana.



Pero soy, (y perdón por estar hablando siempre de mí, pero es el ser que tengo más a mano para experimentar) digo que soy un poco heterodoxa, porque creo en la magia. 
Una vez estuve en el Perú, hablando con un grupo de chamanes , y me dijeron que yo tenía madera, y que si me quedaba con ellos me enseñarían a ser una chamana de pro. Me gustaba mucho la idea, pero pensé en el disgusto que tendría mi marido si yo le telefoneaba y le decía que me quedaba allí una temporada aprendiendo a ser chamana.No creo que le hubiera cogido muy por sorpresa, porque me creía capaz de todo, pero me dio pena dejarle y tambien a mis gatos, y me volví a casa. 
Creo en la magia, y magia es cuando estoy apurada y le digo a Dios (quienquiera que sea) que me ayude, y va Dios y me ayuda.
En los momentos de peligro siempre me ha sacado de enmedio del follón como se coge a un gato del pescuezo cuando se está ahogando.
No me ha fallado ni una vez.
Una vez estuve a punto de ahogarme, le pedí ayuda y la ayuda vino, no sé como, pero pude llegar a unas rocas y no me morí.
Ríanse, sí, sí, pero esto es pura magia.
Y es que la fe es mágica. Vaya que sí.
Jesús (Isa para los musulmanes, entre los que me cuento, aunque yo soy una muy mala musulmana), Jesús decía que la fe movía las montañas. Aunque Jesús era un poco exagerado...Pero es verdad que la fe es pura magia, la fe es una herramienta muy fuerte.
Pruébenlo, aunque es un poco complicado, porque para tener fe hay que creer que se puede tener fe. 
Ya estoy liándome otra vez.
Pero yo creía que tenía que escribir esto, y lo he hecho.
Aunque no sé por qué.

Palabras que se pierden (De Yoroboku)

 

Las palabras están sujetas al efecto plastilina. Van cambiando con el uso y dependen de las manos en las que caigan. La utilización determina si un término es común o es raro, si está de moda o tiene los días contados. Vocablos como pochologuatequeenagua o aviador inundaron conversaciones de otras épocas. Hoy, en cambio, agonizan. Son “palabras moribundas”: términos que se dejaron de usar y que están en peligro de muerte.

La especialista en geolingüística y dialectología Pilar G. Mouton lleva más de 15 años investigando y, de algún modo, rescatando vocablos que están cayendo en el olvido. No es nada trágico. Está en la propia naturaleza de la lengua. Nacer, morir, evolucionar y a veces, incluso, resucitar.

“Muchas palabras mueren porque desaparecen las cosas que representan”, explica la investigadora del CSIC. “De esto ya hablaron los lingüistas alemanes hace mucho tiempo. Estudiaban las palabras y las cosas. Es un trabajo de geografía lingüística. Esto ocurre, por ejemplo, con palabras relacionadas con la siembra, la cosecha y sus ritos. La desaparición de esta actividad supone la pérdida de los instrumentos utilizados en la siembra y sus ritos asociados”.

Quedan fuera de la lengua palabras centenarias y términos que tuvieron una vida muy breve. Tan corta que cuando las admite la RAE ya se han dejado de usar. Eso ocurrió con pocholo, por ejemplo. “Era una palabra moderna y cuando la incluyeron en el diccionario ya resultaba antigua”.

Puede que el mundo cambie y la palabra, no. Hay términos que parecen estar más allá del bien y del mal, del espacio y el tiempo. Así ocurre con el agua, el cielo, la paz o el amor. Hay otras, en cambio, que mueren y vuelven a vivir. Eso ocurrió, por ejemplo, con azafata. Pilar G. Mouton y Álex Grijelmo explican la evolución de este vocablo en su libro Palabras moribundas, de TaurusAzafate entró en el español con la llegada de los árabes. En aquella época era una «bandeja con borde de poca altura» y de ahí surgió azafata. En 1726 los dos términos se incorporan al Diccionario de Autoridades para describir el «oficio de la Casa Real, que sirve una viuda noble, la qual guarda y tiene en su poder las alhájas y vestídos de la Réina, y entra a despertarla con la Camaréra mayor, y una señora de honór, llevando en un azafáte el vestído y demás cosas que se ha de poner la Réina, las quales vá dando à la Camaréra mayor, que es quien las sirve. Llámase Azafáta por el azafáte que lleva y tiene en las manos mientras se viste la Réina».

Muchas palabras patrimoniales que no se mencionan en los medios ni en las ciudades están bajo sospecha y caen en descrédito

La definición se fue haciendo cada vez más breve en las siguientes ediciones del léxico de la Academia. El uso también iba cambiando al paso de los nuevos tiempos. El vocablo parecía estar condenado a su desaparición pero, de pronto, el auge de la aviación lo rescató del olvido y lo utilizó para nombrar a las «empleadas de las compañías aéreas que se encargan de atender –también con una bandeja– a los ilustres pasajeros». Azafata no solo revivió. Salió de la habitación de la reina y empezó a viajar por el mundo. No solo en aviones. También en trenes, barcos y autobuses. Y, además, admitió un compañero de viaje. El masculino: azafato.

Hay otra forma de volver al mundo. Una palabra puede ser rescatada para describir algo que nada tiene que ver con su origen. “La palabra servidor ha sido resucitada por la informática”, comenta Mouton, “pero ahora tiene un nuevo significado”.

El concepto de lo políticamente correcto y los eufemismos tienen un peso importante en el efecto plastilina de la lengua. Esto hace que unas palabras se sustituyan por otras en muy poco tiempo o que algunos términos caigan en el más absoluto descrédito. Y aquí los medios de comunicación tienen un poder abrumador. “Ya no se dice retrete, por ejemplo; y en el uso social cambiamos sobaco por axilamear por orinar”, escriben en Palabras moribundas. “También se produce esa misma sustitución léxica en términos que afectan a la sensibilidad social, y por eso se evitan palabras como pobremendigosubnormalanormalmongóliconegro o moro”.

Los autores piensan que los medios de comunicación y la lengua urbana ha hecho el lenguaje más uniforme. Muchas palabras patrimoniales que no se mencionan en los medios ni en las ciudades están bajo sospecha y caen en descrédito. Las tachan de “antiguas, pueblerinas y hasta incorrectas”, dicen. “Lo nuevo tiene prestigio y, sin embargo, aquellas palabras arrinconadas son parte de la riqueza que heredamos de las generaciones anteriores y nos sirven para nombrar nuestra cultura y para leer a los clásicos”.

Pilar G. Mouton sigue buscando palabras en peligro de extinción. En su investigación participan decenas de personas de todo el país. El punto de encuentro es un espacio en RNE, cada quince días, llamado también Palabras moribundas. Muchos individuos dan pistas de términos que oyeron y usaron en su niñez, y hoy apenas se utilizan. “Este programa cumple una función social”, indica la especialista en dialectología. “Recuperamos palabras que se están perdiendo y damos prestigio a palabras antiguas”.

Estos son algunos de los vocablos que están hoy en las puertas del adiós…

aviator
El aviador Robert M. Hanson en 1943. Wikimedia.org

Archiperres. Trastos, cosas inútiles. “Se usa en la zona de Burgos y es frecuente en la zona de la Rioja Alavesa, mientras que achiperris, acabada en –is resulta más bien madrileña. En Navalcán (Toledo), achiperres es muy normal para referirse a los adornos –collares, pulseras, abalorios– de alguien que va muy sobrecargado, y también forma parte del vocabulario cotidiano en un pueblecito de Ávila llamado La Colilla. En Melilla hay quien emplea archipirris para designar un conjunto grande de pequeños elementos accesorios o figuritas” (Palabras moribundas, Taurus).

Aviador. En 1914 la definición era así: «Dícese de la persona que gobierna un aparato de aviación o que va en él». Poco se ha revisado desde entonces, según dicen Mouton y Grijelmo en Palabras moribundas, porque la definición académica actual [«Que gobierna un aparato de aviación, especialmente si está provista de licencia para ello»] es muy similar y una “expresión imposible en un lenguaje actualizado”.

“Los hablantes tienen una idea estereotipada de lo que sería un aviador en toda regla de los primeros tiempos de la aviación, con sus gafas de mosca, su gorro y sus orejeras (…). Algunos relacionan la palabra con el presente, pero se trata de un presente que mira al pasado, como la película de Scorsese El aviador (2004), protagonizada por Leonardo di Caprio, y se encuentran ecos del pasado en el nombre del grupo Aviador Dro”.

Cuchipanda. La RAE describe esta palabra como “comida que toman juntas y regocijadamente varias personas”. La definición, como dicen los autores de Palabras moribundas, resulta “un poco cursi” y esto se debe a que no ha cambiado desde que se introdujo en el diccionario, en 1884.

Dandi. Esta palabra resuena hoy a tiempos muertos. El diccionario de la RAE atribuye este término a un «hombre que se distingue por su extremada elegancia y buen tono» (edición de 1983) pero, en la calle, ya nadie habla de dandi. El vocablo se utilizó, sobre todo, en los años centrales del XX. A principios de aquel siglo tampoco era tan común. En 1927, cuando entró en el diccionario, escribieron: “Anglicismo por petimetre”. Era así como llamaban a los hombres refinados y elegantes: Petimetres. Venía del francés, petit maître (pequeño señor, señorito), y tenía un cierto tono despectivo. Llamaban así a una “persona que se preocupa mucho de su compostura y de seguir las modas”.

En 1950 los académicos cambiaron el significado de la palabra y lo sustituyeron por “Anglicismo por lechuguino o pisaverde”. Un lechuguino es un “Muchacho imberbe que se mete a galantear aparentando ser hombre hecho” y un “Hombre joven que se compone mucho y sigue rigurosamente la moda”. Un pisaverde, según Palabras moribundas, es “Hombre presumido y afeminado, que no conoce más ocupación que la de acicalarse, perfumarse y andar vagando todo el día en busca de galanteos”.

Descocado, descocada. «El que muestra demasiada libertad y desenvoltura» (RAE). Esta definición tiene, como dicen Mouton y Grijelmo, “un tonillo de censura”. La palabra aparecía ya en el Diccionario de Autoridades, en el siglo XVIII. Entonces descocarse era: «v.r. Desvergonzarse, descararse, faltar al respeto con insolencia». Eso que hacían las mujeres con escotes profundos y faldas cortas, y los hombres que no se abrochaban la camisa.

Dulcería. «Establecimiento donde los confiteros hacen y venden los dulces, y que a veces es también salón de té». La palabra resiste en Canarias y América. En la península se ha sustituído por pastelería o confitería.

Enagua. Este vocablo procede de un idioma antillano, el taíno. Lo hablaban en Cuba y Puerto Rico en la época en la que Cristóbal Colón llegó a América, y desde allí viajó a España, según Palabras moribundas. El origen era nagua pero con el tiempo se convirtió en enagua o enaguas y se metió entre la ropa interior femenina y el vestido para dar vuelo a la falda.

En la Mancha y otros lugares se llamó también el viso. En Almería, sayas. Después le llamaron combinación. Eran “de tela banca rematadas con puntillas y las niñas solían presumir de ellas, levantándose un poquito el vestido para enseñarlas”. Hace años que la prenda se dejó de utilizar y la palabra, en consecuencia, también.

Fetén. Esta palabra es un préstamo. Viene del caló, el lenguaje de los gitanos españoles, y significa «Bueno, estupendo, excelente» y también «Sincero, auténtico, verdadero, evidente». El uso más antiguo recogido por la Academia data de 1932. En la comedia Usted tiene ojos de mujer fatal, de Enrique Jardiel Poncela, Sergio dice a Adelaida:

–Y lo que te ha dicho Oshidori es la verdad.
–Pero, ¿la verdad fetén?
–La verdad fetenísima.

“La palabra fetén la utiliza sobre todo la generación que ahora tendría más de 90 años. La debieron de aprender en la Guerra Civil para referirse a algo bueno y de calidad en grado superlativo”, dicen en Palabras moribundas. “Debe de ser palabra de los años 30 y 40. Luego, sus hijas la usaron para describir a los chicos de la pandilla más atractivos: «Está fetén» o «Está chipén».

lecheria
Lechería en el barrio madrileño de Lavapiés

Gallofero. «Holgazán y vagabundo que anda pidiendo limosna» (DRAE). Y de ahí salió el verbo gallofear: «Pedir limosna, viviendo vaga y ociosamente, sin aplicarse a trabajo ni ejercicio alguno». La palabra aparece ya en El Lazarillo de Tormes (S. XVI): «Tú bellaco y gallofero eres. Busca un amo a quien sirvas». En el diccionario de 1734 la definición es: «Pobretón, holgazán y ocioso, que se da a la briva, y anda pidiendo limosna». Darse a la briva era ‘hacer vida de pícaro holgazán, de bribón’.

Ganapán. Este término, de etimología transparente, significa «Hombre que se gana la vida llevando recados o transportando bultos de un punto a otro».

Lechería. Esta palabra se utilizaba cuando aún se compraba leche del día. Cuando la leche iba en botella de cristal y se devolvía el casco. El término se fue borrando a la vez que desaparecieron estos establecimentos.

Niqui. Es una prenda de punto y el origen del vocablo procede del alemán. En España entró con una película de Nicholas Ray titulada Llamar a cualquier puerta (1949). En ella aparecía un niño llamado Nicky que vestía siempre una camiseta. Pero la moda no llegó lejos y la palabra ha tenido una vida cortísima en los diccionarios españoles.

Pardiez. El término, como dicen en Palabras moribundas, “suena a Siglo de Oro, a espadachines y caballeros”. Su origen está en la expresión ‘Par Dios’ y la fórmula de juramento ‘lo juro por Dios’. Pero después cambiaron la s por la z para evitar “decir el nombre de Dios en vano”.

Parvulito, parvulita. El DRAE le da varios sentidos. «Dicho de un niño: De muy corta edad», «Inocente, que sabe poco o es fácil de engañar».

Pololos. «Pantalones bombachos cortos que se ponen debajo de la falda y la enagua, y forman parte de algunos trajes regionales femeninos». El uso del vocablo desapareció a la vez que se dejaron de usar.

Zorrocloco. «Hombre tardo en sus acciones y que parece bobo, pero que no se descuida en su utilidad y provecho», según la Academia. El término apareció por primera vez en 1739 con una definición muy parecida y que en su acepción principal define como «Una especie de nuégados en forma de canutillos, que en el Reino de Murcia, y en la Mancha llaman assi».

sábado, 5 de septiembre de 2020

Breve historia del español o castellano

 

Breve historia del español

 


Breve historia del español o castellano

Artículo contribuido por Elena Pingarrón.
La lengua que conocemos como español o también castellano (denominación empleada dentro de España, siga este enlace para más información: castellano), es una lengua romance o latina que se gestó y se formó paulatinamente en una región de la península Ibérica entre el siglo VI d.C. y el siglo IX-X d. C., aproximadamente entre el año 500 y el año 800 ó 900 d. C., como todas las lenguas romances, sin que existiera antes, apareciendo sus primeros testimonios escritos en glosas junto a escritos en puro latín, hacia finales del siglo  X o inicios del siglo  XI d. C. Es por tanto de entrada una barbaridad decir que lenguas que parcialmente pudieron hablarse en diversos puntos de la península en épocas muy anteriores y que hacía muchos siglos que estaban perdidas y muertas, o bien sus hablantes, influyeron directamente en el español, cuando el español no existía y tardaría muchos siglos en aparecer.
Las lenguas romances o latinas son un grupo de lenguas generadas por deformación y evolución directa del latín, es decir, son todas ellas latín modificado, de las cuales las principales vivas son italiano, rumano, retorromance, sardo, francés, occitano en todas sus variantes, castellano o español, catalán, gallego y portugués (además de muchas otras lenguas minoritarias o dialectos de lenguas romances perdidas). Las lenguas romances o latinas son un subgrupo de lenguas indoeuropeas, es decir todas ellas son a su vez indoeuropeas. Esto es así porque son latín modificado y el latín es una lengua indoeuropea del subgrupo itálico, lo que quiere decir que el grueso de su léxico y las estructuras de la lengua son indoeuropeas. De hecho la casi totalidad de las lenguas generadas en Europa son indoeuropeas, desarrolladas por pueblos que en época prehistórica, anterior a todo documento escrito, fueron asentándose en todos los territorios indoeuropeos y haciendo nacer lenguas a partir de un remoto tronco lingüístico común que llamamos indoeuropeo.

La España romana

Profesor de Historia, Geografía y Arte: Hispania preromana y romana


Para entender por qué esto es así, hay que entender muy bien lo que es una lengua. Una lengua, no es como pueda creer gente que carece de formación lingüística, sobre todo un conjunto inmenso de palabras. Las palabras, o más bien las raíces de una lengua, son sólo una parte de ella, una parte entre otras muchas sobre la que se forma el inmenso edificio de la lengua. Porque una lengua es a modo de un edificio de una gran complejidad, en que lo que la define y más cuenta son sus estructuras y las interrelaciones entre ellas. Las estructuras de una lengua son numerosísimas e incluyen miles de factores: cómo se forman sus plurales, si sufija o no sufija y cuales son sus mecanismos de sufijación, cómo son las estructuras verbales y de conjugación, los procedimientos conectivos y subordinantes, qué funciones se registran en su sintaxis, cómo es la generación adverbial...etc., etc. (no acabaríamos nunca de nombrar cuestiones). Y todo esto, junto al léxico, es lo que define básicamente a una lengua para ser lo que es, como su estructura arquitectónica es lo que define lo que es una catedral gótica. Para que se entienda, nosotros podríamos sustituir piedras desgastadas de la catedral gótica de Notre Dame de Paris, y meter piedras que hubiéramos traído de China: de todos modos labraríamos esas piedras con la forma adecuada para ser insertadas en un punto de la catedral, adquirirían nueva forma funcional, y por muchas que metiéramos, nadie jamás podría decir que Notre Dame de París es la mezcla de una catedral gótica y una pagoda china. Seguiría siendo una catedral gótica y no otra cosa.
Del mismo modo toda lengua es lo que es según su estructura que se debe a su génesis, y no es nunca "la mezcla de otras lenguas", aunque todas las lenguas conocidas adquieren "ladrillos" o "algunas piedras" para su edificio, procedentes de otras lenguas con las que a lo largo de su historia han estado en contacto cultural, geográfico o político. Estos “ladrillos” (palabras o raíces que llamamos préstamos) adquieren nueva forma y nuevos rasgos funcionales dentro del edificio de la lengua. Es por eso que a pesar de que las palabras del inglés (del inglés total, hablado y literario, no del limitado inglés hablado cotidianamente en la calle) son mayoritariamente de origen latino por adquisición (hacia un 70%), el inglés no es una lengua romance o latina, sino del grupo indoeuropeo anglogermánico, o germánico occidental, porque germánicas son todas las estructuras que rigen el edificio de la lengua.
En las lenguas romances, como por ejemplo el español, todo el edificio estructural de la lengua procede del latín y es por eso que para sus lingüistas es imprescindible estudiar latín, porque sólo haciéndolo van a entender hasta el fondo la estructura de cualquier lengua romance (no sólo el español, cualquiera de ellas).


Con estas apreciaciones, y dado que el español es latín modificado, remotamente la historia del español se puede llevar como mucho al momento en que penetra en Hispania la lengua madre del español, o sea, cuando los romanos, procedentes de Italia como todos sabemos, penetran en Hispania como parte de una ofensiva contra los cartagineses, lo que sucede a finales del siglo  III a.C. En ese momento en Hispania se hablaban muy diversas lenguas por los diversos pueblos que la habitaban, como el ibérico (lengua no indoeuropea hablada en toda la orla costera mediterránea), el celtibérico en la meseta central que era un mosaico de dialectos (variante peninsular del celta, lengua indoeuropea que entonces se hablaba también en todo lo que es la actual Francia y Bélgica, en Irlanda y en Inglaterra), el cántabro y el astur (lenguas de cuya naturaleza apenas sabemos nada), el vasco (otra lengua no indoeuropea, muy minoritaria, hablada en las montañas de Vasconia en el nordeste del litoral cantábrico, y cuya zona mayor de habla no pertenecía a Hispania, sino se situaba más bien en el sudoeste de la actual Francia).
Los romanos incorporaron en breve Hispania a sus territorios y se produjo entonces en estas tierras (como en otras del Imperio Romano) el fenómeno de aculturación más potente que se conoce en toda la antigüedad y que llamamos romanización. Consistió este en la traída de una tecnología, formas de vida, organizaciones políticas, estructuras del poblamiento y urbanas, instituciones sociales, escuelas,  etc. infinitamente más desarrolladas y avanzadas que las de las poblaciones locales, que poco a poco no sólo abandonaron sus formas de vida en un rápido proceso para sumarse a las nuevas, sino también olvidaron todas sus lenguas en un periodo comprendido entre el siglo  III a.C. y el siglo I d.C. De este modo desde el siglo  I d.C., ya habían desaparecido todas las lenguas prerromanas de la península Ibérica, excepto una pequeña comunidad de hablantes del vasco o euskera refugiados en los montes de Vasconia que siguieron con sus formas de vida, montes y bosques donde nunca penetraron romanos ni gente romanizada, pues la zona carecía de todo interés económico para ellos. Puede decirse que salvo ellos, todos los hablantes de Hispania hablaban latín, normalmente a nivel popular, lo que se llama latín vulgar, al igual que se hacía en toda la mitad occidental del Imperio Romano (los actuales países del Mediterráneo central y occidental).

Así las cosas, los hablantes de Hispania siguieron hablando latín durante varios siglos, pero a fines del siglo  V d.C. en medio de una tremenda crisis política, se derrumba el Imperio Romano Occidental y con su estructura política desaparecen las instituciones, ejército, administración, red de escuelas públicas, comercio lejano, etc. Sus territorios quedan sumidos en un aislamiento muy considerable en que empieza a surgir un mosaico de reinos regidos por élites bárbaras (en su mayoría de origen germánico). Es entonces cuando en todos estos territorios las diversas masas de población campesina aisladas y sin la normalización que proporcionan escuelas, servicios municipales y del ejército, comercio continuo, influencia del latín culto, etc., van a empezar a intensificar fuertemente una deformación según tendencias locales del latín vulgar, generando, en un proceso de tres o cuatro siglos, las llamadas lenguas romances (del latín romanice, es decir, habla "a la manera romana"). El español, que entonces sí que sólo podría llamarse "romance castellano", se generó en una región muy concreta comprendida entre el sur de Cantabria, norte de Burgos y parte de la Rioja (lo que sería después el primitivo condado de Castilla que dio lugar al reino de Castilla) y fue expandiéndose por la península en la Edad Media sobre todo hacia el sur al ritmo de la Reconquista de territorios a los musulmanes que habían invadido buena parte de Hispania desde inicios del siglo  VIII. La larga historia posterior de esta lengua, conocida internacionalmente como español de manera general al menos desde el siglo  XIV, es bastante sabida, así como su exportación a América y su enorme número de hablantes. Por la génesis y la vida de esta lengua, en lo que se refiere a su léxico tenemos la siguiente situación:

  1. La lengua se formó a partir del latín y su léxico, luego, aparte de todas las estructuras lingüísticas, las palabras patrimoniales son básicamente latinas. Por el hecho de ser latinas son a la vez indoeuropeas, pues las raíces latinas en su conjunto tienen un origen indoeuropeo. Pero en ese léxico latino vulgar, por ser el latín una lengua viva que también tenía su contacto con otras lenguas, había ya algunos préstamos de otras lenguas que conservamos, como:

gata persa

  1. Profesor de Historia, Geografía y Arte: Hispania preromana y romana 
    Acequia
  2.  
  3.  
  4.  
    • Palabras de origen griego que constituyen el principal grupo de préstamos en el latín. El griego, lengua que alcanzó su esplendor cultural varios siglos antes que el latín, siempre fue una lengua de contacto (de adstrato) para el latín, dada su pujanza y grado de uso en la zona oriental del Mediterráneo. Y así incluso en el Imperio romano, en la zona Oriental se hablaba corrientemente griego. Esto hacía que además todos los romanos con estudios superiores estudiaran también griego, y aunque en Hispania no se habló jamás griego al menos por parte de la gente corriente y modesta, una serie de palabras griegas habían pasado a formar parte del latín, y así desde el origen, tenemos toda una serie de palabras del vocabulario corriente que son remotamente de origen griego, como por ejemplo pena, bodega, perejil, ampolla o teatro.  
    •  
    • Unas pocas palabras de origen celta, como por ejemplo canto (con el sentido de borde) o salmón, lengua hablada en toda la Galia y en su variante celtibérica en buena parte de Hispania cuando los romanos llegaron. Del celtíbero parece proceder por ejemplo la palabra perro.

    •  

 




    • Algunas palabras de origen germánico introducidas en el latín vulgar, no sólo porque los germanos eran los vecinos del norte, sino porque de hecho penetraron en el Imperio Romano. Además, por ejemplo en Hispania, a la caída del Imperio Romano se formó un reino visigodo, regido por unas élites guerreras visigodas que, aunque hablaban latín, tenían una lengua germánica como lengua materna. Así por una vía o por otra, llegaron al latín vulgar tardío palabras germánicas, como por ejemplo guerra, guardar, esclavo o rico.
    •  
    • Algunas escasísimas palabras de las que se sospecha un origen peninsular prerromano, procedentes de las lenguas hispanas extintas, pero que pudieron quedar en el fondo léxico de los hablantes hispanos del latín, como la palabra balsa o algunos topónimos, así como alguna escasísima palabra de origen vasco, lengua vecina de la comunidad que gestó el castellano, como por ejemplo izquierda o cencerro.
    • Por último en el latín también había raros términos de distintas lenguas orientales, como por ejemplo la palabra tiro y el verbo tirar, que parecen proceder del persa.
    •  

 

  1. Una vez formado ese castellano que sería después llamado español (ver más en la entrada de castellano), empezó a adquirir nuevos aportes léxicos debidos en parte a sus avatares históricos, de los cuales importa destacar:

 

 

  1. Principalmente un nuevo y gigantesco aporte de palabras del latín sin alteraciones, y este aporte constituye el grupo mayoritario del léxico del español: son los conocidos cultismos latinos que invaden toda el habla, pues hasta palabras tan corrientes como nocturno y amor son cultismos. Este proceso se debe sencillamente a un hecho: el castellano gestado, como todas las lenguas romances, era en principio una lengua de campesinos analfabetos y gentes muy modestas con un vocabulario limitado referido a las cosas concretas de la vida. Las élites cultas de la sociedad seguían hablando y escribiendo latín, y sólo en esta lengua podían comunicarse entre ellos y expresar sin problemas toda la riqueza posible de ideas. En cuanto el castellano o español tuvo que ser utilizado para legislar, para escribir para el pueblo, etc. de la mano de formas estatales más complejas, desde los estratos cultos de la sociedad se produjo un traslado directo de infinitos términos del latín que la lengua romance había olvidado. Fue muy sencillo, pues fue insertar de nuevo latín dentro del latín. Este proceso de culturización y ampliación léxica se produjo en todas las lenguas romances (francés, italiano, ...etc.) y hasta en algunas no romances como el inglés, en que lo hicieron copiando del francés. En el caso del español este proceso tuvo su mayor intensidad en el siglo  XII y se prolongó con fuerza hasta el XV, aunque más levemente nunca cesó y continúa hasta la actualidad con la configuración de nuevos términos a partir de raíces latinas (piénsese en vocablos como ferrocarril, frigorífico, avión o astronave).
  2.  
  3. Un importante grupo de arabismos. Los musulmanes y con ellos la lengua árabe penetraron a principios del siglo  VIII en la península y acabaron con el debilitado estado visigodo, una parte de cuyas últimas élites huyó al norte de España. Los musulmanes que pasaron no fueron tantos: unas escasas élites de origen árabe y un contingente de tropas de origen bereber norteafricano, pero impusieron su poder político en parte del territorio y allá donde lo hicieron buena parte de la población hispanorromana se arabizó en lo religioso y cultural y poco a poco también en lo lingüístico. Los musulmanes estuvieron presentes en la península (sobre todo en el Sur) hasta fines del siglo  XV, ocupando más o menos territorios según las épocas, ya que la Reconquista de los estados cristianos del norte los fue reduciendo territorialmente a lo largo de la Edad Media y al final sólo tenían un reino en Granada. En los territorios ocupados por los árabes en principio también se hablaban lenguas romances (se conocen como mozárabes, por la presencia de vocablos árabes en ellas), pero se fueron perdiendo ante la presión del árabe. Cuando las élites árabes fueron definitivamente expulsadas, los procesos de repoblación y otras medidas erradicaron el árabe. Sin embargo quedó un importante grupo de vocablos de origen árabe en el español, como algarabía, alcalde, acequia, etc.



Tomates mallorquines de ramellet

 

 

 

Como curiosidad, así como los tomates en Europa tuvieron rápida aceptación, las patatas no. Los españoles que las trajeron de América no se atrevían a comerlas, pues pensaban que eran venenosas. Pero después se extendieron por todos los países y sirvieron de gran alimento para gente de todas las clases sociales.

  1. Un importante bloque de palabras de origen griego, algunas trasladadas del griego clásico, pero en su mayoría neologismos de nueva acuñación para las diversas ciencias. En efecto, desde fines del siglo  XV, en parte por el traslado de muchos eruditos y textos de Constantinopla tomada por los turcos, y en buena medida por el fenómeno cultural llamado Renacimiento y Humanismo, que supone una intensa recuperación cultural del mundo clásico griego y romano, no sólo intensifica la recuperación de más términos latinos, sino que inaugura un despegue de la ciencia que es creciente y un recurso cada vez más intenso que se prolonga hasta nuestros días a las raíces griegas para la creación de innumerables términos, sobre todo científicos, como telescopio, bacteria, hematuria, cardiología y todos los que podamos evocar. Este fenómeno no es exclusivo del español, sino que se da en general en las lenguas europeas y occidentales.
  2. Toda una serie de palabras procedentes de lenguas americanas (mapuche, maya, quechua...etc.). En efecto, desde la llegada de Colón a América a fines del siglo  XV y la incorporación de muchos de sus territorios a la Corona de Castilla, el español será exportado a América y constituirá lengua usual y oficial de la mayoría de países latinoamericanos. Allí entra en contacto con nuevos productos que denominar y en general con muchas lenguas previas, de las que tomará toda una serie de vocablos, como por ejemplo tomate, maíz, cacique, etc.
  3.  
  4. Algunas palabras procedentes de lenguas de la península ibérica, como el catalán, gallego o portugués. En general son palabras que se insertan muy bien en la lengua, pues suelen ser palabras latinas, sólo que evolucionadas en otra comunidad romance.
  5. Algunos italianismos, introducidos sobre todo desde el Renacimiento y relacionados sobre todo con el campo de las artes y la literatura, como por ejemplo, novela, piano o esdrújula.

 

 

  1. Una serie de galicismos o palabras del francés, lengua que tiene una preeminencia política y cultural grande en los siglos XVIII y XIX y que hasta bien entrado el siglo  XX fue considerada la lengua internacional de la diplomacia, que son palabras como por ejemplo jefe, garaje, chófer o mermelada. Del francés y el italiano cabe decir lo mismo que de las lenguas peninsulares: sus préstamos son mayoritariamente de origen latino, sólo que evolucionados en otra comunidad romance, por lo que en general se adaptan fácilmente a la lengua.
  2.  
  3. Una serie de anglicismos o palabras procedentes del inglés, lengua cuya preeminencia internacional se da hoy en día con mucha fuerza. Estos préstamos, si realmente son de palabras de raíz anglogermánica, son de más difícil adaptación y siempre hay dudas en su variación morfológica hasta lograr una adaptación completa. Son palabras como fútbol, cóctel, esnob, etc.  Pero a veces el inglés lo que nos reenvía son puros cultismos latinos en nada ajenos, que esa lengua había adquirido del latín a través de otras lenguas romances, como video o informática.
  4.  
  5. Por último también el español, lengua viva y en contacto general con el mundo, como todas las lenguas, puede tener esporádicamente algunas palabras aisladas tomada en distintos momentos de su historia pasada o presente de muy diversas lenguas, como africanas o asiáticas.

Es importante señalar que desde el Renacimiento el español se regula, se fijan sus normas y su gramática (es notoria la Gramática de Antonio Nebrija, compuesta en 1492, por ser autor pionero en esta labor) y que a principios del siglo  XVIII se crea la Real Academia Española, organismo fundamental hasta hoy en la ardua labor de recoger las voces, regular los usos y velar por la corrección de la lengua.