pieles no

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Pieles NO

jueves, 17 de septiembre de 2009

Estar regordeta


Que no obesa. Son dos cosas distintas. Hay muchas mujeres que están acomplejadas con su físico solo porque están un poco más gruesas de lo que mandan los cánones de estética actuales, pero es que la mayoría de las mujeres se viste SOLO PARA LAS OTRAS MUJERES, para darles envidia, y éstas, tan caritativas siempre, si su amiga está algo gorda, se lo hacen saber de mil maneras, porque hay amigas que son muy puñeteras. A los hombres les gustan gorditas. Es una pena que por tener dos o tres tallas más que las de las maniquíes de pasarela, una mujer esté acomplejada y se sienta desgraciada.Son afortunadas las que lo ven desde un punto de vista diferente, que una persona puede tener algunos kilos de más y ser incluso más atractiva que las chicas filamentosas y esqueléticas. Conozco chicas que sufren mucho para mantenerse delgadas, mejor dicho, delgadísimas, y la Preysler en una revista no hace mucho decía "yo sufro mucho", para mantenerse delgada. Esta delgadísima, y pienso que con dos o tres kilos más estaría mejor, lo mismo que la princesa Leticia, que cuando era locutora y vivia más relajada tenía esos tres o cuatro kilitos de más y presentaba un aspecto mucho más saludable. Amargarse por algo que es sólo una moda me parece tristísimo. Esas mujeres obesas, -que no es sano estar así-, en tiempos del pintor Rubens estaban a la última, no hay más que ver el cuadro de Las Tres Gracias, que podría llamarse "Las tres desgracias", obesas y celuliticas que estan las señoras, y eso que son mujeres jóvenes.Tampoco hay que llegar a esto, pues las piernas sufren y salen varices. Tengo una amiga que es de padre español y madre alemana, y está bastante gorda, la verdad, pero tiene una cara tan bonita que si estuviera delgada la tendría llena de arrugas. El otro día me decía que un amigo de su cuñado, que es negro, le dijo que estaba estupenda, que a él así le gustaban las mujeres, no como las europeas de aspecto famélico. Mi amiga, que ya no estaba nada acomplejada por sus kilos, después del piropo, tenía la autoestina por la estratosfera, y me dijo que estaba contentísima de estar así porque se sentía a gusto con su cuerpo y encima podía comer todo lo que le apetecía. Es un ejemplo que debieran seguir todas las mujeres que se empeñan en adelgazar y no pueden. Si se puede sin grandes sacrificios está bien, pero a veces es imposible, por herencia, constitución o lo que sea. Y se estrellan una y otra vez contra ese muro infranqueable. Yo les diría: Vestid bien, maquillaos bien, cuidaos lo más posible, y os veréis guapas aunque uséis una talla XXL. Y si encima se os ve felices, la gente os envidiará y admirará, pensando que sois atractivas. El químico se refleja en el físico muchísimo, y si se está bien por dentro, y contenta, eso se nota una barbaridad en el aspecto personal.

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