
Yo hace muchos años trabajaba en la Oficina de Turismo de Palma con un señor llamado Manuel Alvarez de Sotomayor, con quien hacía muy buenas migas a pesar de ser él de extrema derecha. No podía ver a los curas, y los clasificaba en curánganos, sotanoides y parroquidermos. Los primeros eran los curitas jóvenes de entonces, muy chulitos ellos y creídos, los sotanoides (que han desaparecido) eran aquellos curas viejos de sotana brillante por el uso y la mugre, y los parroquidermos, aquellos párrocos gordos y de mejillas rojas y relucientes. Pero ahora toda esta fauna está a extinguir, y además como ya no tengo contacto con ellos (demasiado tuve en mi infancia)ignoro los nuevos modelos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario