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Pieles NO

miércoles, 2 de abril de 2014

Ultimo libro de JJ Benítez


El autor de los "Caballo de Troya" ha sacado un nuevo libro sobre la existencia post mortem, para que la gente no le tema tanto a la muerte. Hay quien le trata de charlatán, pero yo pienso leerlo porque a lo largo de mi vida me han pasado muchas cosas de este tipo, y no le tengo ningún miedo a la Parca. A mí lo que me da miedo es la desaparición de personas o animales queridos, pero mi muerte nada. Lo que también me asusta es la decrepitud, el no ser autosuficiente. Esperemos que quien se ocupe de estas cosas me evite   un final largo y angustioso.

2 comentarios:

Kathy Mery Cantillo Carvajal dijo...

Lo leí y pude comprobar con testimonios que allí hay, eventos que me han sucedido y también que me han contado. Mi esposo falleció y yo lloraba mucho por él. Un día en que lo lloraba escuche su voz diciendo "aquí estoy". Un amigo al comentarle lo sucedido, me refirió como a una amiga suya que estaba en la misma situación acostumbraba rezar el rosario junto a sus hijas a las 3 de la tarde todos los días. Un día él se apareció frente a ellas tangible, su traje todo mojado y les dijo "no me lloren porque no me dejan partir. Mire lo que hace sus lágrimas" mostrándoles su traje todo empapado. Lo recomiendo. Es un libro que nos trae esperanzas.

Mª Dolores de Burgos dijo...

Qué alegría me ha dado al leer su comentario. Precisamente esta tarde yo, que no soy nada llorica, estaba recordando a mi marido muerto hace tres años y me he puesto a llorar.¡Qué desesperación me ha entrado!. Por lo que no le dije, por lo que no hice, que bien mirado eran tonterías.Por su ausencia, que tanto me duele. Al cabo de un rato me voy al ordenata y veo que hay un comentario nuevo, el suyo. Relata exactamente lo mismo que sentí yo -pero yo no ví nada, solo oí que me llamaba- y aunque alguien se ría yo estoy segura que el poder leer lo suyo no tiene nada de casual.Ha sido él quien me ha consolado así... ¡¡¡Hay vida después de la muerte!!!
Mi abuela estaba muy enamorada de su marido, y enviudó a los 33 años. Era guapa y tuvo pretendientes, pero para ella solo había un hombre en su vida, su "Albert".
Cuando murió , a los 84 años , se incorporó un poco en su silla de ruedas y dijo:"¡Albert, Albert!!, como si lo estuviera viendo.
Yo siempre pensé que sí, que él volvió a buscarla.
Estas cosas ocurren, lo que pasa es que a mucha gente le dá vergüenza contarlo para que no digan que está loca.