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lunes, 28 de mayo de 2012

El doble cromosoma Y, o el cromosoma de la criminalidad



El XYY fue descubierto en 1961 por el psicólogo Sanberg al descubrir que un chico de 12 años tenía 47 cromosomas en lugar de 46.

Es una mutación conocida como "supermacho genético". Después de ello, investigaron el cromosoma XYY, en 197 sujetos peligrosos 7 de ellos tenían el cromosoma XYY.

Los criminales que poseen el cromosoma XYY tienden a tener rasgos parecidos: elevada estatura, acné, retraso mental, conducta agresiva o impulsiva, fracaso escolar, dificultad para diferenciar el bien del mal, desviaciones sexuales, historial con agresiones sexuales y pies y manos grandes, etc

Aunque en una convención de Ginebra los especialistas llegaron a la conclución de que no existen individuos genéticamente criminales sino que existe una predisposición genética y para que sea llevado a cabo se necesitan un montón de otros factores.